jueves, 19 de junio de 2014

De un regreso ilusionado

Ya han pasado más de dos años desde que dejé aquí mi última publicación y más de tres desde que empecé con este blog. He pensado varias veces en reformarlo, antes de escribir algo, pero no me he decido. Así que sin cambiar el nombre ni la estética me lanzo a publicar esta entrada.

Respecto al nombre, "Días felices", pensaba que ya por el momento de mi vida en el que me encuentro, no era muy sugerente para ser el título de un blog. Puede que ahora me parezca más infantil que antes. Sin embargo lo voy a dejar, aunque no sepa hasta cuando. Además hoy cumplo 21 años, así que con eso de las felicitaciones lo de 'día' y 'feliz' no le va tan mal, diréis que el título figura en plural, es verdad, pero todos los días deberían ser así.

Me miro a mí mismo desde que empecé a escribir en este lugar y me veo cambiado, mucho, ley de vida supongo. Mi pensamiento ha evolucionado, mi fe ha madurado -no sé si será mayor-, mis gustos literarios se han hecho más exigentes -espero que no menos inocentes-, mi visión política se ha ampliado, hasta la forma de expresarme puede que sea distinta -trataré de reflejarlo en la redacción-. He pasado por la transformación propia de la juventud, pero no os asustéis, sigo siendo el mismo. Si consigo mantenerme como blogger vosotros mismo podréis daros cuenta. Yo espero que así sea.

Por más que pase el tiempo, las pasiones jamás desaparecen,
a pesar de las dificultades y los fracasos.
Pienso continuar en una línea parecida a la que tenía cuando comencé todo esto: entradas ni muy cortas ni muy largas; buscando profundizar lo que pueda; y procuraré ir a la actualidad, conjugándola con temas de interés general. También me gustaría darle un toque más literario, ya veremos que sale. Por eso, aprovechando esta última intención acompañaré esta entrada de regreso con un poema que tenía por ahí desde hace tres años, más o menos en torno a estas fechas. Esto puede servirme como enlace entre el José Manuel de hace 3 años, que escribía con ilusión, y el que soy ahora -igual y diferente-, que escribe queriendo recuperar la olvidada sensación que recorría mi cuerpo después de publicar los pensamientos provisionalmente escondidos. Y por qué no decirlo, porque no todo se puede contar en una red social o en 140 caracteres, y necesito expresarme con mayor libertad y personalidad. Eso es algo que encuentro en este espacio, que me abre más posibilidades que las que cualquier otra aplicación podría darme. Procuraré explotarlo y atenderlo lo mejor posible y hasta donde mi creatividad llegue.

Este post no tiene mayor intención que la que he contado aquí, así que apelando a la improvisación iré ampliando las páginas de esta bitácora. Vamos a ese poema, a ver si os agrada. Como introducción creo que ya habéis tenido suficiente, quizá le sobre el título, pero como se lo puse en su día, prefiero no modificárselo:

AVENTURA PARA COBARDES ATREVIDOS

Rescaté el pasado de las garras del tiempo;
garras despiadadas, frías asesinas;
asesinas de pensamientos, de recuerdos,
de inocencia, de instantes, de vejez.
Garras abogadas del miedo, del deseo, de la muerte.

Caigo atrapado y entrampado por su cebo,
fugaz, efímera, inerte: diversión, laguna;
sumidero del hastío que vuela
-con las alas de una mosca-
por el cauce del río del aburrimiento.

Despierto, ¡soy yo!, realidad maldita;
caprichosa, subjetiva, inmune, pero inerme;
inerme ante locos esclavizados por el amor.

Destruiré ladrillos de monedas, de mentiras y piedra
sólo con toques de violines y trompetas
que hacen sonar el canon de la humillación enaltecida.

Construirán las cavernas iluminadas y desenterradas
por la razón de la fe,
fe que empapada y abrasando
romperá los espejos falsos, hipócritas.

Como un limón, me comeré los gajos pedregosos del odio;
tiernos, jugosos, gajos gozosos.

Casualmente esta tarde una gran amiga me ha dicho algo que hace tiempo que no escuchaba: "sé muy feliz". Por no perder la costumbre y por que lo deseo de corazón, eso es lo que te propongo: sé muy feliz, no pierdas la oportunidad de serlo. Por supuesto te animo a que comentes lo que quieras. Y gracias por leerme.

Siento no haber perdido algunas cosas que se podrían considerar de alguien que no escribe con demasiada idea. Creo que si no lo he perdido ya, quizá sea porque no puedo hacerlo de otra manera.

3 comentarios:

  1. Me alegra tu regreso al blog. Sé feliz que vienen días felices.

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  2. Encantadísimo de que vuelvas, porque a mi me gusta lo que escribes. Un fuerte abrazo

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  3. Muchas gracias, a los dos. Vienen días felices para todos, más nos vale subirnos a ese carro...
    Me alegro mucho de que comentes Angelo, echaba de menos tus comentarios. En esta nueva andadura de bloguero también espero seguir tu blog, pues me he distanciado un poco de este mundillo...

    ¡Abrazos!

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