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viernes, 27 de junio de 2014

Acción de gracias

Gracias por acariciar mis dedos,
y besar mi mano, y besarme la boca
y la lengua, por besarme y paladear,
y llegar a él, mi pecho y besarlo también,
y por sentirte locamente devorando mis entrañas.

Gracias por bajar sólo divina, eternamente para un beso,
y abajarte humanamente en transformado pan,
y desear juntos la eternidad.

Gracias por besar mi pobreza;
gracias por ser generoso en esos besos misericordiosos.

Gracias por celestialmente mecerme.

Gracias por ser así...

Cuerpo molido, vida entregada,
pan vivo, sangre derramada,
vino convertido, muerte derrotada.

Gracias por tu singularmente universal dulzura;
gracias por tu pascua de injustas heridas vividas, consentidas, bebidas;
gracias por la caridad partida pobremente unida.

martes, 6 de septiembre de 2011

De cosas: almohadas, pensamientos y despedidas

Mirando una semana atrás, fijo la vista en una conversación sobre almohadas y colchones, en ella salió una broma a propósito de las almohadas ergonómicas; alguien comentó: "sería un buen invento una almohada que tuviera memoria de todo lo que pensamos durante la noche", entonces, a la mañana siguiente nos indicaría lo que hemos pensado, de tal manera que no olvidaríamos los pensamientos más interesantes y útiles. Dudo de la posibilidad de realizar un invento así, aunque quién sabe, ya nos pueden sorprender con cualquier cosa. Lo que nadie puede dudar es que los pensamientos se pierden, al menos los míos, si dicen que las palabras se las lleva el viento, no quiero decir de los pensamientos.


En la cama, por la noche tiene lugar un momento donde uno piensa muchas cosas y luego pone poco en práctica esos pensamientos, se pierden: algunos brotan de la nada con un inicio prometedor pero se quedan ahí, la mente se impacienta, no prosiguen, pasan al olvido y el vacío mental queda invadido por recuerdos o de repente entra otro pensamiento, alguno tiene la suerte de terminar en una idea con estructura y sentido, la mayoría de estos pasan a formar parte del cofre de pensamientos y recuerdos de la almohada (sí, de ese cofre que tiene una contraseña que sólo conoce el subconsciente y alguna parte desconocida de nuestro cerebro), en otras ocasiones los pensamientos pueden ser plasmados en papel si disponemos de él y le echamos las ganas necesarias para levantarnos de la cama y escribir.

Sin duda el verano es otro de esos períodos donde uno dispone de momentos (incluidos los de por la noche) para darle vueltas al tarro queramos o no. Sobre todo, por la ociosidad en la que nos encontramos gran parte del tiempo algunos días.

En definitiva, en cualquier fecha del año y momento del día, muchos de los pensamientos que tenemos vienen de cosas que escuchamos, cosas suceden a nuestro alrededor, situaciones en las que nos vemos envueltos, circunstancias inesperadas que nos tocan el corazón o nos lo golpean.

Son, precisamente, las situaciones que golpean o tocan nuestro corazón las que más repercuten en el inicio, forma y contenido que toman los pensamientos más profundos, y son estos pensamientos los que más hacen cambiar a las personas.

Quizá vuestro interior se pregunte qué ha golpeado y tocado mi corazón recientemente. Entre estas dos acciones hay abismo y un escaloncito a la vez: el abismo es el que hay entre la muerte y la vida, los escaloncitos que hacen de unión entre los dos son la tristeza de las despedidas y la esperanza.


El golpe se produjo hace unas semanas cuando me enteré de la muerte de un compañero de baloncesto por cáncer, tenía mi edad, dieciocho, realmente no le conocía mucho, únicamente nos habíamos cruzado en no más de 5 ó 6 ocasiones en encuentros deportivos y alguna vez que otra por tuenti. Primero, la noticia de su enfermedad; después el saber que seguía adelante y que era muy muy querido; meses después, mi felicitación por su cumpleaños y hace unas semanas una impresión que me cruza el pecho al conocer la tragedia. Para mí es inevitable el haberme imaginado en su situación y preguntarme si estoy aprovechando mi vida. La respuesta no termina de salir. Por otra parte pienso que mi fe y la de muchos da una visión diferente a la dada por un aparente final. La respuesta de la fe es la esperanza.

Lo que ha tocado mi corazón dejando una huella difícil de borrar ha sido el paso por mi vida de un compañero, un amigo, un hermano en la fe que ahora se separa en la distancia. De este hermano no puedo decir que haya compartido mucho tiempo con él tampoco. Sin embargo, mi corazón actúa ante su  marcha como si hubiera sido más tiempo, esto me hace pensar que deben haber sido muy intensos y especiales los momentos que he pasado en compañía de él, es por eso que mi corazón cree que ha sido más, ya que no estoy acostumbrado a vivir con gran intensidad  los acontecimientos que se van presentando a lo largo del día desde que despierto hasta que vuelvo a despertar. La esperanza con respecto a este amigo es distinta a la del  otro; (pero al mismo tiempo y como cualquier esperanza desconocida por ahora, indemostrable y posible) esta por su parte busca que nos volvamos a encontrar en un futuro. Un futuro que pienso, imagino y localizo como instante, pero que no logro colocar en medio de un lugar del amplio mundo. Sólo sé que ese lugar reunirá amistad, alegría, timidez, sorpresa, curiosidad y felicidad.

Ahora, me doy cuenta de que sólo me queda esperar con fe, lo supe cuando noté que mis deseos perdían su fuerza por el viento del tiempo y mis lágrimas la ganaban por la densidad de la gravedad.

"Siente el pensamiento, piensa el sentimiento. Pensar es como vivir dos veces" (Miguel de Unamuno)

miércoles, 20 de julio de 2011

Poesía social, vital y experimental

Si os habéis fijado, hace semanas que el blog cuenta con una página donde van apareciendo algunos días de forma sorpresiva poemas que también pueden ser comentados. Digo esto porque ahora me toca publicar algo y predicar con el ejemplo, lo hago con un poema propio o un intento de ello. No me atreví a mostrarlo antes porque me daba algo de vergüenza, pero allá va, gracias a la valentía que me da el ser escuchado con compresión me decido a hacerlo.

Es posible que os quedéis con ganas de conocer el sentido de algunos versos que no entendáis bien, por lo que os invito también a que preguntéis acerca de expresiones, dudas o curiosidades. Para definir el tipo de poesía del poema he utilizado el mismo título de esta entrada (poesía social, vital y experimental [lo de experimental porque soy novato y personalmente experimento]), quizá pueda ilustraros y adentraros mejor en el poema. No está lleno de musicalidad y ritmo como puede ser frecuente, pero se intentó que al menos fuera ligeramente agradable para el lector. ¡Espero que sea leve y vosotros felices!

MARAVILLA IMPREDECIBLE

Indudable,
como la fe,
que vierte su esencia invisible
en el vaso medio lleno de culpabilidad e inocencia.

Inflamable,
colosal fuente de sentido vital,
terremoto de felicidad ardiente;
y es que así fue,
por las continuas, contagiosas, frescas quemaduras del tejido del alma.
Ínfimo quedó el alcance del fuego metálico,
ambiciosa patente de cazadores silenciosos
de cilindros unidimensionales.

Imprudente,
decidió cambiarse por nada, por tanto, por todo;
entre todo, se dejó ver una sonrisa,
devolviéndose a la vida, devolviéndome a la vida, devolviéndonos a la vida.
Nos convirtió en cobardes atrevidos. Imprudente.

Imprescindible,
aunque de agua no hablo, no,
toda la sed arrancó,
mas una semilla sembró, cuya flor
con el vaso, ahora lleno regó,
exceso de agua siempre fue malo,
mas no siendo éste, esta flor nunca se ahogó.

Imprescindible:
dámelo, pero quédate con él,
porque no es de los dos,
llámale, ¡aleluya!, díselo,
que por Dios vino a todos,
¡eterna confusión!
No parece, lo es, AMOR.

jueves, 17 de marzo de 2011

Contrastes

¡Muy buenas! Acabo de ver algo que no me ha dejado nada indiferente y quiero compartirlo con vosotros. Primero me ha llegado un vídeo que os facilito más abajo. Después de verlo me he fijado en otra cosa que me ha llamado particularmente y casi más la atención que lo anterior.

Esto es lo que me he visto en primer lugar:


Esto es lo que llamó mi atención después:


Sólo me queda daros la libertad para que expongáis vuestra opinión. ¡Ánimo! Un saludo.

sábado, 12 de marzo de 2011

De lo espontáneo a la deducción de "la triple f"

En primer lugar, he de decir que he empezado esta entrada sin un tema claro, simplemente ahora, a medida que voy pulsando las teclas del ordenador me van saliendo palabras, una detrás de otra, y que parecen tener cohesión y algo de coherencia. Sigo buscando un tema central que no logro encontrar, por lo tanto creo que hoy no encuentro nada en torno a lo que dirigir palabras que formen un mensaje para llamar vuestra atención, y es que siento la necesidad de ofreceros algo que podáis leer para cumplir con vosotros mi parte de fidelidad y corresponderos a los que tenéis un cierto seguimiento de este espacio,..., bueno, aunque no sé si lo conseguiré creo que voy a hablar precisamente sobre la fidelidad. ¡A ver que sale!:

Pues, creo que debo comenzar por el principio y como ando algo espesito, os dejo la definición de fidelidad según la RAE: fidelidad; "lealtad, observancia de la fe que alguien debe a otra persona." (Algo obvio, ¿no?).

Ahora os pregunto: ¿creéis importante la fidelidad en vuestra vida?, ¿merece la pena ser fiel?, ¿qué nos aporta ser fiel o que nos lo sean?


Supongo que la mayoría valoramos el ser fiel, pero quizá veamos difícil poder ser fiel a alguien siempre, ¿no? Dicho así; siempre parece un poco lejos, puede ser que algunos penséis que no, pero mirad, en especial, hoy día (no sé si antes también, lo lógico es que sí) donde constantemente nos hacen ofertas de todo tipo y de todas las maneras posibles, ¿no es difícil seguir siendo fiel cuando casi sin que nos demos cuenta por medio de la publicidad o fruto de ella se nos abren nuevas opciones de fácil alcance (sean de corta duración o no, pero que no parece importar), con bastante atractivo para cualquiera, y bastante difícil resistirse. Digo tanto lo de difícil porque ser fiel (en cualquier aspecto) es difícil, pero eso también lo hace más maravilloso aun.

Ahora lanzo la misma pregunta, a pesar de lo que se ponga en medio, ¿creéis importante la fidelidad en vuestra vida?, ¿incluso necesaria?. Me tomo la libertad de opinar: creo que según van pasando los años vamos necesitando aferrarnos a personas y creencias que nos vayan aportando estabilidad y felicidad, esto requiere una aceptación y compromiso por nuestra parte, claro está que este compromiso no es pasajero ni caprichoso ni egoísta, sino firme, sincero y liberador, si no, no daría plenitud a la persona.

A veces caemos en el error de pensar (sobre todo jóvenes y adolescentes) que este tema es sólo de adultos, pero de nuestra parte también se pide un compromiso en las cosas que son verdaderamente trascendentes. La madurez te la da la propia fidelidad, no aparece por arte de magia (como hacen ver en reálitis del tipo "Hijos de papá" que aparte de toda la parafernalia que es la televisión intentan convertir a jóvenes que reunen todas la características propias del título del programa en jóvenes maduros), sino que se va cultivando.

Para casi terminar, me gustaría añadir personalmente el recuerdo que me trae hablar de fidelidad; me viene a la cabeza una canción que sonó aquí, en mi pueblo cuando la cruz de los jóvenes pasó por aquí dejando corazones llenos y a la vez inquietos de Dios, pues bien, la canción se titula así: "Tú fidelidad es grande", no sé si la conoceréis o qué os parecerá, sí sé que no es una gran composición musical, pero muestra (de una manera que consigue emocionarme) hasta donde llega EL AMOR MÁS GRANDE.


ÉL es el único capaz de poner esperanza en este mundo, sabiendo la situación actual que vivimos todos.

Por último, ya que he hecho mención a la cruz de los jóvenes, aprovecharé para saludar de manera especial a todos los sevillanos y residentes en Sevilla (puesto que ahí se encuentra la cruz en estos días) y que no dudéis en contagiaros de ese AMOR. Así como también a todos vosotros para desearos mucha felicidad propia y compartida, y amor con los demás.

viernes, 28 de enero de 2011

LLámalo como quieras

¡Hola a todos! Esta mañana, al igual que todos los años en los días cercanos al 30 de enero, hemos celebrado en mi colegio el día de la PAZ. La verdad es que no esperaba gran cosa, nada especial; todos los años había sido igual, y éste para no variar hasta en el mismo orden; todos lo alumnos reunidos, alguien nos habla de las injusticias del mundo y de lo importante que es que llevemos la paz al ambiente escolar y al final cada curso hacía un compromiso para llevar a nuestro ámbito la paz, que poco a poco iba quedando en el olvido, después leíamos la típica oración de S. Francisco de Asís y al final veíamos los carteles que cada grupo había hecho con letras bonitas donde ponían valores para llegar a la paz, lo típico, ¿no?

Sin embargo, por alguna razón este año, a pesar de ese minuto silencio lleno de toses, a pesar de lograr escuchar bien apenas dos compromisos de los cursos de más arriba, me hice una pregunta en relación a lo anterior (paz, amor, respeto, tolerancia, perdón, fuera el odio...); "¿Y esto se puede cumplir?", el propio Gandhi ya había contestado a esta pregunta tan poco específica y a la vez tanto...: "Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo". Bonita frase, ¿verdad?, "que buenas intenciones tenía este señor", y que lejos parece de la realidad, pero él lo intentó y lo logró, logró lo que mucha gente había intentado con otros métodos (en los que el simple diálogo no se les pasaba ni por la cabeza), consiguió una serie de derechos de forma pacífica, eso sí, también lo pasó realmente mal y encontró mucha oposición.

"Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos."

Toda la historia personal de esta persona la podéis conocer en una película bastante verídica a la que podéis acceder pinchando en el enlace con su mismo nombre (Gandhi), sé que estoy abusando al recurrir mucho últimamente a películas, pero son bastante explicativas y disfrutaréis bastante si os hacéis un hueco para ver ésta.

Por otra parte, he de recordar una cosa que ha sido bastante significativa para mí; la lectura de la oración de S. Francisco, la había leído varias veces, pero en esta ocasión parecía tener otro contenido, quizá en otras ocasiones con las prisas no me había fijado en el contenido de la oración, no sé. Ahora os invito a leerla, seáis creyentes o no, ya que es un perfecto resumen de cómo hacer felices a los demás siéndolo uno mismo (con reciprocidad, je, je).

Os puede haber parecido  que el corto contenido de esta entrada ha sido demasiado utópico, pero si el ser humano es tan maravilloso, como habéis opinado la mayoría de los que habéis participado en la encuesta que dejé puesta (no muy representativa ni mucho menos, he de decirlo), sólo con intentar lo que nos recuerdan días como éste merece la pena, ¿no?; y bueno, todo esto no deja de ser lo que he sentido en el día de hoy, junto con la nostalgia anticipada por el último año (éste) que viviré este acto en el colegio y los nervios e inseguridad que he sentido segundos antes de un examen de Biología. Así me despido hasta la próxima, espero tener cosas para compartir con vosotros que os resulten de interés, y si ha de ser acompañadas de vídeos o pelis, no os importa, ¿no?.

Espero que seáis muy felices y bueno, si os entra la cosilla de comentar lo que sea, hacedlo.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El nacimiento de un rey..., ¡pobre!

Hola a todos una vez más, como ya venía anunciando se acerca algo (que ya se palpa en el ambiente), o mejor dicho; se acerca alguien maravilloso, que llega para cambiar la vida de quienes estamos dispuestos a que nos la cambie, alguien que nace entre y desde lo más pequeño, pobre, miserable, en un pesebre lleno de basura, pero que es grande precisamente porque se humilló..., sabéis de quien hablo, ¿no?

Se trata de el protagonista de esta fiesta que ahora celebramos, es Jesús.



Mirad, a Jesús no le hubieran dejado nacer en un lugar mucho mejor que este, ¿que cómo es posible?, porque Él era un rey, sí, pero pobre.


Pues sí os digo de primera mano que Él ya está aquí, algunos os preguntaréis que dónde está, dónde está el gran tapado. Y, ¿sabéis qué?, yo lo he visto, y ¿sabéis dónde?,estad atentos; lo he visto en la gente que regala comida y productos de limpieza a Cáritas para los más necesitados, lo vi ayer en mi colegio, en niños de 5-11 años que le cantaban a Él, lo he visto en esa anciana que se despreocupa de sí misma para ayudar a personas que lo necesitan más, lo he visto en esa sonrisa gratuita, en ese abrazo. ¿Que dónde lo podéis ver vosotros?, en ese "lo siento", en ese "yo te ayudo", en esa persona que deja a un lado el orgullo, en esa oración delante del Belén, en esa mirada de amor...; ahí está el recién nacido que vino por amor y para amar.

Me parecía interesante contaros lo que me ocurrió la semana pasada; tuve la suerte de hablar con un hombre inmigrante que había estado en la cárcel unos ocho años, pues bien este hombre había leído muchísimo sobre la situación actual del planeta (como lugar físico) y de los países del mundo, y me venía a decir que la situación era incontrolable, que apenas había marcha atrás en el empeoramiento del planeta, y que tampoco la había en el justo reparto de los bienes de este mundo, ya que cada día somos más los que estamos en él. No os podéis creer la única medida que se planteaba para solucionar el segundo problema: ¡acabar con la mitad de la población! Y de repente piensas: "¿QUÉ?". Pero (dichosos peros) pensé en Él y me di cuenta de que sí que hay otras alternativas, ese toque de optimismo, que empiezan por cambiar nuestra propia vida en nuestra pequeña zona de actividad vital.

Sé que Jesús nos propone siempre el mejor camino y con Él logros como ese se quedan cortos. Para eso ha venido, para ofrecernos otra opción. Y eso, ¿no es la mejor noticia ahora mismo?

Bueno, me despido dejándoos una canción que me trate recuerdos de la infancia que en estas fechas me parece muy idónea. Como siempre espero que siga muy bien en vuestras vida. Y sólo me queda desearos (nunca mejor dicho) una ¡NAVIDAD MUY FELIZ!